Andrés anuncia su voto


Gente bonita:


Es así la cosa, a veces hay que ensuciarse, meterse en el barro y plantar bandera.


Voté a Daniel Scioli en las PASO, lo voté el Domingo pasado, y lo voy a volver a votar el 22 de Noviembre.


Es un voto convencido, aunque no entusiasmado. En mi casa hay cuadros de Atahualpa Yupanqui, del Che Guevara, y no creo que nunca haya un póster de "Daniel". No, la verdad que no lo creo, sé quien es Scioli, fue mi vecino por varios años, en el barrio no dejó muy buenos recuerdos que digamos, y tampoco es lo que se diga una persona de admirar... pero la vida nos presenta a veces estos desafíos, nos pone en lugares donde tenemos que bajar del mundo de las ideas y embarrarnos en la más áspera y cruda realidad. Scioli o Macri, es así el momento. "Cambiemos" o "Frente para la victoria".


Personalmente, cuando me doy mis paseos por el bello mundo de las ideas, suelo caminar siempre por la izquierda del camino. O mejor aún, cuando estoy iluminado, ni siquiera es por la izquierda en que camino... soy tan libre, vuelo tanto, que voy por aquí, por allá, me transformo en un pájaro sin rumbo ni dirección.


Pero los pájaros son pájaros y después del vuelo, siempre vuelven al nido. Pisan tierra firme, realidad... pura y cruda. Fea y linda, pero siempre bella si aprendemos a mirar.


Es cierto, cuando me doy esos paseos por el bello mundo de las ideas, no suele aparecer Scioli por esos lugares, la verdad que no, para nada.


En esos paseos, donde se mezclan sueños, ideas y confianzas, suelo tener la convicción de que algún día la sociedad humana llegará a tal nivel de evolución, que no necesitaremos más gobiernos, no habrá más estados y las personas se pondrán de acuerdo para ir resolviendo las necesidades que la vida les va planteando.


A eso algunos lo han llamado anarquía, pero como yo soy escritor, no le creo demasiado a las palabras, son tan limitadas, es tanto lo que el lenguaje humano es incapaz de nombrar, que andar etiquetando es cierto que nos ayuda un poco a comunicarnos, pero no mucho más que eso.


Tampoco es para tomarse tan en serio al lenguaje. Es que son tantos los perros distintos, que es un poco extraña la idea de pensar que la misma palabra "perro" pueda definirlos a todos y cada uno de ellos. Como tampoco la palabra Argentina puede definirnos completamente a todos y cada uno de los que vivimos por aquí, o la palabra peronista puede definirlos a todos y cada uno de los que se nombran peronistas. Ahh, claro, si las palabras son incompletas, que decir de las letras. ¿K? ¿Anti K? ¿De verdad alguien cree que el mundo se divide por una letra? ¿Que se trata de votar a favor o en contra y no eligiendo una alternativa entre las posibles?


Scioli o Macri, esa es la cuestión. Uno de los dos va a ser presidente, y eso es un hecho de la realidad. Nos guste más, o nos guste menos.


Asi es la vida, a veces nos gusta más, a veces nos gusta menos, pero eso es cuando nos ponemos a etiquetar. "Me gusta", "No me gusta", palabras...


Son tan poderosas y tan tramposas las palabras, que permiten que un día digamos una cosa y hagamos otra, o al otro día digamos algo distinto a lo que dijimos el día anterior. Es limitado el lenguaje, y a veces hasta nos engañamos a nosotros mismos por el simple hecho de aferrarnos a un slogan, una bandera, o por no lograr conectar emocionalmente con alguien de discursos encendidos, por poner un ejemplo.


"Frente para la Victoria", "Cambiemos"... palabras y más palabras que no dicen demasiado, el cambio es algo que nos sucede todos los días, y la victoria es el camino en el que estamos. Hechos de la naturaleza, lenguaje... pero otra cosa es la pura y cruda realidad.


Y en esa pura y cruda realidad, en estos últimos años, en este lugar que le decimos "país", han habido unas cuantas decisiones de gobierno que nos hacen mejores como sociedad humana, nos hacen mejores con el otro, con el que está más abajo, que es el que más necesita una mano. Porque el que está arriba se las arregla más fácil, y los gobiernos sobre todo están pa´ tirarle una soga al que la pasa mal, porque sino que no haya gobiernos y ya, que sea el mercado, la ley del más fuerte, nuestro costado más animal y menos humano, puro instinto de supervivencia.


Porque no, aún no estamos en ese nivel de evolución humana en que podamos prescindir de los gobiernos, por eso yo, Andrés Lewin, en esta elección elijo al "Frente para la Victoria" en la creencia que de las alternativas posibles es la que más le apuesta a sostener nuestra humanidad, menos instinto de supervivencia y más abrazo al que la está pasando fiero. Más estado que le dicen...


Políticas públicas, ampliación de derechos... elegir un presidente no es una cuestión de moral, es una cuestión "amoral", por fuera de la moral. Para tener un presidente "intachable", deberíamos ser también una sociedad "intachable", pero no la somos, nos falta evolucionar como humanos. Pero si logramos corrernos un poco de la propuesta mediática, tanto de los que tiran para un lado y para el otro, entenderíamos que elegir un presidente es algo que concierne a la realidad concreta y cotidiana, sobre todo de los que están abajo, que son quienes más necesitan de un estado fuerte, presente.


Estos últimos años, esa cosa de nombre "Frente para la victoria", ha promovido algunas cositas que nos hacen mejores como sociedad humana. La ley del matrimonio igualitario, la ley de fertilización asistida, del servicio doméstico, la vuelta a un sistema solidario de jubilaciones, un nuevo código civil más acorde con el siglo XXI, y etcétera etcétera y muchos etcéteras.


La bancada del PRO en el congreso, votó en contra de casi todas esas cosas que son de más humanidad, de más comprensión con el otro, con el que necesita de una mano.


Mauricio Macri, fiel a la palabra que define a su alianza "cambiemos", hoy dice que todo eso que su partido votó en contra en el congreso, en realidad no estaba tan malo. Ojalá sea un cambio genuino y no oportunista, tengo tendencia a creer en las personas.


Alguna vez le escuché decir a Macri que "basta con el discurso ese de la distribución de la riqueza"... ojalá que la palabra "cambiemos" se le haya metido en el cuerpo y no sólo en el lenguaje.


Hoy en nuestro país tenemos un sistema electoral mejor que el que había hace algunos años, con primarias abiertas, más democracia, más veces que tenemos la posibilidad de votar, y ojalá sean muchas más aún -y una picardía que el propio "Frente para la victoria" no haya elegido su candidato en internas abiertas-. Pero la bancada del PRO también le votó en contra a esa reforma política, y hasta hace poco a Mauricio Macri le parecía que era un "costo" que hayan más elecciones. Ojalá que la palabra "cambiemos" no sea sólo una palabra y se esté hablando sobre todo a si mismo, digo, por el uso de la primera persona del plural en la palabra "cambiemos".


Estos años hemos visto que el estado nacional ha promovido el acceso másivo, libre y gratuito, a bienes culturales de calidad. Llámese Canal Encuentro, Tecnópolis, Paka Paka, Centro Cultural Kirchner, Etc. ... porque yo, Mauricio, Daniel y probablemente todos quienes lean este texto, solemos tener la posibilidad de ir al cine cuando queremos, al teatro, a recitales, etc... pero un Tecnópolis para los que menos tienen, los que están con el mango al día, la verdad que está buenisimo, más allá de que Macri haya preferido que sea fuera de la ciudad de Buenos Aires.


¿Alguien fue al Centro Cultural Kirchner?... a algunos que viven en el mundo de las palabras les molesta que tenga el nombre de un ex presidente constitucional, lo cual es debatible si es de buen gusto siendo tan reciente y etcétera etcétera... pero, ¿alguien fue al Centro Cultural Kirchner? Yo sí, y me emocioné que algo así venga desde el estado argentino, el mismo estado argentino que alguna vez se dedicó a desaparecer personas y meter policías en las universidades.


Personalmente, del sector industrial conozco bastante, y no necesito que me anden relatando las cosas. El Frente para la victoria, en el ejercicio del gobierno, le ha pifiado en unas cuantas cosas, pero hoy por ejemplo los afiliados de la UOM, los obreros metalúrgicos, son mucho más que hace 12 años, por una cuestión muy simple, hay más laburo. Y si bien el gobierno nacional le ha pifiado en unas cuantas cuestiones de política industrial, en el gobierno de la ciudad ni siquiera hay políticas industriales. Cuando asumió Macri, había una "Dirección de industria" en la ciudad, que pasó a llamarse no sé que saraza de la modernidad creativa y la innovación y no se qué, pero la palabra "industria" desapareció del organigrama del gobierno de la ciudad. Claro, son sólo palabras, lenguaje, y no hay que darle demasiada importancia.


"Pero son todos una manga de ladrones"... personalmente no lo creo, ya lo dije, soy de creer en las personas, pero... ¿Macri? ¿Mauricio Macri es el que habla de ética republicana? Una persona procesada por escuchas ilegales a los familiares de la AMIA, que ha estafado al estado argentino siendo empresario de Sevel, que ha mandado a golpear a los locos del Borda, que cuando asumió el Gobierno de la ciudad creó una fuerza parapolicial llamada UCEP para "limpiar" a la gente en situación de calle, que se sacó de encima al impresentable de "Don Niembra" y nos dio el gusto de ya no tener que escucharlo a quienes gustamos del fútbol, pero de la plata que su gobierno le pagó no dijo nada... me cuesta verlo como una evolución ética, pero hay que confiar, confiar, por ahí es un error mío de percepción.


Así y todo, suponiendo un gobierno super super pero super ladrón, que se robe el 10% del presupuesto nacional, lo cual es imposible si se conoce en detalle de que está compuesto un presupuesto de un estado, donde gran parte de los gastos se van en sueldos y jubilaciones, la cuestión sigue estando en que se hace con el otro 90% del presupuesto, y ahí es donde entra la política, las decisiones soberanas. No es lo mismo bajar el presupuesto asignado a la salud que aumentarlo en las hermosas bicisendas que suelo utilizar a menudo.


Eso es política... cómo hacer para que la torta sea lo más grande posible, y como se toman decisiones para repartir esa torta. Lo otro, si hay más o menos cadenas nacionales, si el dedito levantado de una presidenta y etcétera, eso está en el mundo de las ideas. Que sí, por supuesto, hay que seguir en la batalla, luchando cada uno desde su lugar por una sociedad humana más horizontal, respetuosa del otro, pero sin tampoco negar el conflicto, porque el conflicto es vida, movimiento, y si el estado no se pone a arbitrar en los conflictos es muy simple, el que gana es el más fuerte, así es la naturaleza. Por eso la propuesta de Macri es menos estado, porque si estás arriba, es preferible que no haya conflictos, porque en la ley del más fuerte, del mercado, ganan los de arriba, no hay mucha vuelta que darle al asunto.


Borges decía que los peronistas no son ni buenos ni malos, son incorregibles. Suelen ser ásperos, soberbios, impresentables muchos de ellos, y admirables otros tantos. Pero al margen de las personas, las etiquetas, insisto y puedo parecer reiterativo, pero la opción hoy es más o menos estado. Si se le tiende una mano a los laburantes (una al menos, para meter un poquito de humor negro), o si no se les tiende ninguna mano.


Si, es cierto, este fue el gobierno que ha truchado las estadísticas, que no ha tenido políticas en serio para que la inflación no golpee a los de abajo, que ha tenido un pésimo modo de comunicarse promoviendo la ficción del "nosotros" y "ellos", cuando todos somos "nosotros", y todos deberíamos ser también "ellos", porque eso es lo que nos hace solidarios como humanidad.


Pero hoy lo que se vota es hacia el futuro, no hacia el pasado, lo hecho, hecho está y debe construirse desde ahí para seguir evolucionando como humanos. Y hay que seguir cada tanto viajando por el mundo de las bellas ideas, para que la realidad pura y cruda se le parezca cada vez más a eso que soñamos, porque mientras haya un sólo pibe en la calle, hay algo que está fallando en lo que somos como humanidad. Hay que seguir en el camino, gobierne quien gobierne.


Me cuesta pensar que la evolución, el cambio, es menos estado y más mercado. ¿Será así? ¿Será que la libertad pasa por tener libre acceso a dólares baratos?


Me gustaría pensar que no, que es otra la cuestión... Perón alguna vez les preguntó a los laburantes si alguien había visto alguna vez un dólar, y la verdad, más de la mitad de la población de nuestro país nunca tuvo un dólar en la mano -según estadísticas del INDEC, jaaaaaaa-. Aunque si, por supuesto, ojalá que el próximo gobierno sea mejor que este en generar las condiciones para que los laburantes que logran excedentes y tienen capacidad de ahorro, tengan la posibilidad de preservar el valor de ese ahorro.


Podría pasarme horas y horas listando y listando porque creo que entre las dos alternativas disponibles, la opción de Cambiemos no creo que sea una alternativa superadora, sino todo lo contrario, entiendo que plantea un cambio hacia atrás. Pero todo lo que escriba es desde mí, desde Andrés Lewin, que no soy mago, futurista, no tengo la varita mágica ni un conocimiento absoluto sobre las cosas, y me puedo equivocar como todos nos equivocamos, y ojalá sea quien sea presidente ayude a construir una mejor realidad, pero no con el foco principal en alguien como yo, que me las rebusco, sino con el foco en los que más necesitan del estado.


Reitero, lo voto a Daniel Scioli, con todas sus limitaciones, confiando, porque yo soy así, soy de confiar, y con la certeza de que a veces hay que embarrarse, no vivimos en un mundo de plena armonía... o quizás sí, pero si es de plena armonía, se trata de una armonía que no somos capaces de entender desde nuestra limitada razón.


Puede que sea muy largo este texto, pero a veces siento que el único modo en que logro expresarme es a través de la palabra escrita. Y sino escribo lo que siento, pues se me queda atragantado en la garganta y me duele, de veras que me duele.


Este es el modo que encuentro para decir... soy bastante torpe para las discusiones, me hacen mal, creo aún no tener la suficiente sabiduría emocional para poder sostenerme bien plantado en un intercambio de ideas. Ya lo lograré, porque soy de confiar y tener esperanza, porque como dijo alguna vez Salvador Allende... "Sigan ustedes sabiendo que, mucho más temprano que tarde, se abrirán las grandes alamedas por donde pase el hombre libre para construir una sociedad mejor". Amén.


Los abrazo con mis brazos.


Andrés



PD: Por favor, que nadie que lea este texto me pregunte si soy "K" o "anti K". Yo soy Andrés y tengo 37 años, y el K que más me importa es Kafka, que me debo leerlo en mayor profundidad. Y tengo mis ideas, que se mueven, cambian, no me interesan los "ismos", ni muchos menos los "ismos" que se refieren a personas como "Kirchnerismo" "Macrismo" o "Vidalismo", hoy siento que esto es lo que tengo que hacer y me hago cargo, y mañana sentiré otra cosa e intentaré también hacerme cargo... pero por favor, basta de "K" o "anti K", de pensarnos en función de una letra, que eso lo único que hace es minimizarnos como seres pensantes.

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