TALLERES DE ESCRITURA SENSIBLE

"Corregir es una empresa espiritual de rectificación de uno mismo"
Paul Válery

"¿Qué ves? ¿Qué ves cuando me ves? / Cuando la mentira es la verdad"
Divididos


Qué vemos, como vemos, como nos miran, como miramos. Y, claro, como lo que decimos -y sobre todo lo que no decimos-, nos constituye. Somos palabras que caminan, y no lo somos, que lo que somos no está en las palabras, o sí...

Se trata de talleres de escritura sensible. Sensible, si. Y no es porque seamos ufff, pero que sensibles, che, sino porque estamos atentos -muy atentos, por cierto- , a todo eso que está antes del lenguaje escrito, eso que captan los sentidos, la mirada, el oído, el tacto.

Procuramos el "lenguaje sensible", sensorial. 

¿Y eso cómo se hace? ... Ni idea, nosotros sólo le jugamos a las palabrillas, a ver si cada tanto, muy cada tanto, encontramos el modo exacto en que eso que busca ser dicho, encuentra su modo.

Foco en poesía y narrativa, acompañando los procesos de escritura personales, brindando herramientas y soporte para que cada quien y cada cual se vaya acercando a la propia voz.

Y, hablando de voces, esto dicen los que dicen, sobre "¿qué es un taller de escritura sensible?"

“Un taller sensible, para mí, es un espacio hecho con amor para los seres sensibles que somos... un espacio de observación, escucha, con estímulos para  sentir y crear.”

Florencia

“Un espacio para encontrarte con vos, con tu voz y compartir por escrito algo que viene muy de adentro y sólo se devela escribiendo.”

María

“Es mezclar tímidamente  palabra con sentimiento

afinar la vista, los oídos, las sensaciones

callar el bullicio

observar la poesía cotidiana

nombrando  lo que está dentro

o revoloteando  alrededor

para que salga y vuele a donde tenga que volar.”

Vanesa

“Un taller de escritura sensible es tener tiempo y espacio para jugar/jugarnos con las palabras. Para mimarnos con ellas, para colorearnos, y encontrarnos con nosotros mismos, allí en ese lugar donde palpita rojo furioso.”

Andrea

“Es un espacio donde poner a correr la mano sobre las letras encontrando tu propia voz en el eco de los otros.”

Daniel

“Un suspiro hecho con tinta”

Juan Javier

“Es un espacio que invita a reflexionar, a desmenuzar una historia para poder contarla. Un viaje a un lugar conocido pero poco frecuentado. Andrés hace que suceda. Escribir, leer un texto, pensarlo y hablarlo. Para que el papel reciba lo que a veces se hace difícil con palabras habladas.”

Juan

“No hay una sola manera de hacer, de hablar, de cantar, de contar, de jugar, de expresar, de sentir, de escribir. El taller de escritura sensible de Andriu (para mí) es un espacio para crear genuinamente. Regando los pensamientos como si fueran flores. Acompañando a las emociones para que salgan a la superficie y se conviertan en palabras, en vibraciones.”

Denise

“Yo creo que un taller de escritura sensible es un espacio donde unx puede conectarse con su niñx interior y darle un abrazo. Crear nos conecta con las emociones, nos moviliza, nos sensibiliza. En inglés emoción se dice "emotion" y movimiento "motion". En ese idioma la cercanía entre esas acciones es más evidente que en el español, cosa que no nos priva de jugar con las palabras. Prestadas, propias... ¿hay diferencia?”

Max

“Escribir con las partes del cuerpo que gozan, que sufren, que buscan el placer a pesar del miedo. Escribir con la piel, con la membrana de los labios que se seca al sol y se moja cuando llega el deseo; escribir con la punta del cuerpo, la que quiere llegar hasta el corazón para que el semén se diluya en sangre; escribir con las capas arrugaditas y cargadas de vasos sanguíneos del último hueco, ese que busca mi dedo en otro cuerpo y que se deja acariciar cuando mi masculinidad disfruta con romper las reglas; escribir con la saliva que se estira entre la lengua y el clítoris y dilata al límite la fragilidad del agua y la fuerza del orgasmo; escribir a veces con los dientes y a veces con las tripas, escribir con la uñas y los callos, con las tetillas y la planta de los piés, escribir con la caricia que pica y da cosquillas, escribir con el temblor que quiere parar y pide seguir.

Escribir con todo el cuerpo menos con la cabeza; eso es para mí la escritura sensible.”

Nicolás

“El encuentro de a cachitos con uno mismo, y también con otros, cachitos, de otros, y así ir tejiendo historias entre todos, compartiendo cosas lindas, ir descubriendo, e ir andando… ”

Mirta